sábado, 13 de noviembre de 2010

Introducción

Los recursos naturales son los elementos y fuerzas de la naturaleza que el hombre puede utilizar y aprovechar. 

Estos recursos naturales representan, además, fuentes de riqueza para la explotación económica. Por ejemplo, los minerales, el suelo, los animales y las plantas constituyen recursos naturales que el hombre puede utilizar directamente como fuentes para esta explotación. 
De igual forma, los combustibles, el viento y el agua pueden ser utilizados como recursos naturales para la producción de energía. Pero la mejor utilización de un recurso natural depende del conocimiento que el hombre tenga al respecto, y de las leyes que rigen la conservación de aquel. 

Productos Mineros

Los principales productos de la producción minera en la Argentina se clasifican en
minerales metalíferos, minerales no metalíferos, rocas de aplicación, piedras
semipreciosas y combustibles sólidos. Los productos más importantes que los integran
son:


• Minerales metalíferos: zinc, cobre, litio, oro, plata, plomo, uranio;

• Minerales no metalíferos: arcillas, arena silícea, bentonita, boratos, sales, yeso,
turba;

• Rocas de aplicación: arena para construcción, basalto, caliza, canto rodado,
granito, piedra laja, tosca;

• Piedras preciosas: ágata, gemas, rodocrosita;

• Combustibles sólidos: carbón.

Hasta mediados de la década de los años noventa, más de la mitad de la producción
minera no combustible correspondía a rocas de aplicación, y el resto a minerales
metalíferos y no metalíferos. Ello implicaba una distribución geográfica que favorecía a
las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Chubut, Entre Ríos, Mendoza y San Juan.


Las grandes tranformaciones iniciadas en el año 1993 con la sanción de las leyes 24.196
y 24.296 de Inversión Minera y el decreto 2686/93 de Regulación de la Inversión
Directa que reglamentó la ley 24.196, condujeron a que una década después, fuera la
denominada ?gran minería? (aquella asentada en la explotación de minerales
metalíferos) la de mayor peso en el sector. Efectivamente, en el año 2003, el 73% de la
producción minera no combustible correspondió al grupo de minerales metalíferos, el
14% a los minerales no metalíferos, y el resto a las rocas de aplicación. Al mismo
tiempo, hubo una reestructuración geográfica que favoreció a las provincias de
Catamarca, Santa Cruz, Salta y Jujuy

A pesar de que el total de establecimientos se mantuvo sin variantes de relevancia, es
importante destacar que se ha producido una relocalización de las actividades mineras
en la Argentina, en función del tipo de productos a los que se ha volcado la inversión
sectorial: aquellos proyectos destinados a la explotación de minas de oro y cobre
(ubicadas principalmente en la cordillera de los Andes) son los que han crecido, en
detrimento de otro tipo de sustancias más vinculadas a los minerales no metalíferos, en
los que pesan más las provincias del litoral o incluso en casos como los de San Juan o
Santa Cruz, en las cuales las sustancias cuya producción que requieren menores montos
de inversiones (y en los que hay más empresas actuando) han sido desplazados por
aquellos vinculados con la minería metalífera2.

De todos modos, Argentina es un país cuyo potencial minero aún se encuentra sin
explorar: casi el 75% de las áreas que poseerían recursos mineros aún no han sido
sometidas a prospección minera.
Ahora bien, para detectar qué es lo que ha generado estos cambios en la producción
sectorial, es necesario detenerse brevemente en la legislación minera sancionada a partir
de la primera mitad de los años noventa.

Petróleo en Argentina

Los combustibles fósiles (en particular el petróleo y el gas) son la principal fuente de energía que utiliza la Argentina para la generación de electricidad y como combustible. El país cuenta con varias cuencas con reservas.

ASÍ COMIENZA LA HISTORIA DEL PETRÓLEO EN ARGENTINA: Sobresaltado, Humberto Beghin, auxiliar de perforación del gobierno de José Figueroa Alcorta, se inclinó y recogió con las manos, a las 7.32 de esa mañana patagónica, el líquido que las máquinas acababan de encontrar a 535 metros de profundidad, bastante más viscoso que el agua potable que pretendía. Olfateó unos segundos y soltó una frase que ya forma parte de la historia argentina: "¡Gran Dios! ¡Encontramos kerosene! Es del Estado. Vamos a comunicarlo". Fue el 13 de diciembre de 1907, en Comodoro Rivadavia
Beghin se desempeñaba en la División de Minas, Geología e Hidrología del Ministerio de Agricultura, y halló así la primera gran cuenca petrolera de la Argentina. El corresponsal de La Nación en esa ciudad escribió en esos días: "Ha provocado gran entusiasmo el descubrimiento de una mina de petróleo. (...) Grandes son las esperanzas que se cifran sobre el porvenir de esta localidad y no es aventurado suponer que, dada la calidad del petróleo hallado, dichas esperanzas se verán en breve convertidas en la más hermosa de las realidades". También el comisario de Comodoro Rivadavia, J. Porcel, felicitó en un telegrama a Beghin y agregó: "Se ha descubierto una gran riqueza petrolífera, que será el porvenir y la grandeza de la Patria". (Fuente: Diario La Nación)
Explotación de petróleo y gas natural
El petróleo y el gas contienen principalmente hidrocarburos, es decir, compuestos orgánicos formados por carbono e hidrógeno, que se originaron a partir de restos de plantas y microorganismos enterrados por millones de años y sujetos a distintos procesos físicos y químicos.
Las cuencas sedimentarias, es decir, los lugares donde se dieron las condiciones geológicas para la formación de hidrocarburos, se distribuyen en distintas partes del país. Se denomina yacimientos o reservas comprobadas de petróleo y gas a aquellas cuencas donde se ha comprobado la existencia de hidrocarburos.
En la Argentina se identificaron 19 cuencas sedimentarias, de las cuales cinco se encuentran en explotación: Noroeste, Cuyana, Neuquina, Golfo San Jorge y Austral o Magallanes.
La explotación de los yacimientos petrolíferos para la obtención de petróleo crudo comenzó a principios del siglo XX, con el descubrimiento del primer yacimiento en Comodoro Rivadavia. A partir de ahí se han identificado las otras cuencas sedimentarias.
La explotación a gran escala del gas natural, extraído de los yacimientos gasíferos y petrolíferos, es más reciente. A partir de la década de 1960 se destacó la producción obtenida de los yacimientos Campo Durán y Madrejones en Salta. Pero la explotación de gas tomó mayor impulso con el descubrimiento y la explotación del yacimiento gasífero Loma de la Lata en Neuquén.
Reservas de petróleo y gas
Las reservas son aquellas cantidades de hidrocarburos que se espera recuperar a partir de acumulaciones conocidas y a una fecha determinada, La Argentina tiene un total de reservas comprobadas de 457,7 millones de metros cúbicos de petróleo y de 763,5 miles de millones de metros ct5bicos de gas natural.
De las cinco cuencas en explotación, cuatro producen desde principios del siglo XX y la restante desde la década de 1940. Por eso, algunos de los yacimientos de estas
cuencas han alcanzado un grado de madurez elevado en términos de producción y han comenzado su declinación. La cuenca Neuquina es la más importante dado que concentra el 43% de las reservas de petróleo y el 50% de as de gas natural; le siguen la cuenca Golfo San Jorge, que concentra el 36% de las reservas de petróleo y la del Noroeste, que concentra el 25% de las reservas de gas.
Circuito Económico de los Hidrocarburos : Las industrias del petróleo y del gas involucran una serie de etapas desde los yacimientos hasta la utilización de los productos energéticos en los domicilios. Estas etapas son la exploración y la extracción, el transporte de las materias primas, su procesamiento y la distribución y la comercialización.
Cambios en el sistema energético nacional:
 
El sistema energético argentino experimentó profundas transformaciones entre 1989 y 1993. [-{asta 1989, la organización institucional de la producción de petróleo y gas estuvo cargo de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y de Gas del Estado, cual refleja el rol protagónico del Estado en el sector energético.
La política petrolera desde el Estado se inició en 1907 con el descubrimiento de un yacimiento petrolífero en Comodoro Rivadavia. Las reservas de hidrocarburos fueron consideradas durante décadas un recurso estratégico para la Argentina. YPF fue la encargada de desarrollar casi la totalidad de las actividades productivas y de descubrir el 90% de las reservas de hidrocarburos.
La producción de gas fue encarada en un principio por YPF hasta que en 1946 se creó la empresa Gas del Estado, que tenía a su cargo el transporte y la distribución del gas natural.
A partir de 1989 se realizaron una serie de reformas del Estado que afectaron profundamente al sistema energético nacional, a partir de las privatizaciones de las empresas estatales de petróleo y gas.
Con la privatización de YPF se otorgó un papel relevante a las empresas privadas a las q se concedieron numerosos yacimientos en explotación, otras reservas comprobadas, refinerías, productos e instalaciones y equipos de YPF.
En la actualidad, cinco empresas concentran cerca del 80% de la producción total de petróleo, y controlan la mayor parte de la extracción de gas. La empresa más importante es REPSOL, responsable de casi la mitad de la producción.
Por su parte, la distribución del gas natural, anteriormente a cargo de Gas del Estado, está en manos de un grupo de empresas privadas que tienen una licencie y se encuentran bajo el control del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS).
Consecuencias sociales de la reestructuración de YPF
La reestructuración de la empresa estatal YPF tuvo como consecuencia inmediata la la implementación del sistema de retiros voluntarios del personal y la reducción de numerosos puestos de trabajo. Asimismo, la reorganización de la actividad productiva implicó la incorporación de nuevas tecnologías que ahorraban mano de obra.
Esto repercutió negativamente en comunidades petroleras de nuestro país, como Catriel, Cutral Có-Plaza Huincul, Campo Durán y Comodoro Rivadavia. En estos lugares surgieron  numerosos movimientos de protesta de la población ante la pérdida de fuentes de trabe y desmejoramiento de la calidad de vida.
Concentración en la actividad petrolera: Una de las consecuencias de la reforma petrolera fue el aumento de la concentración empresaria. Por ejemplo, la empresa REPSOL concentra, entre otras actividades: - el 59% de las reservas comprobadas de petróleo y el 49% de las reservas comprobadas de gas natural; - el 48% de la producción de petróleo y el 65% de la distribución de gas; - el 54% de la capacidad de refinación; - el 50% de las estaciones de servicio. Fuente: H. Pistonesi, Sistema eléctrico argentino: los principales problemas regulatorios y el desempeño posterior a la reforma. CEPAL, Serie Recursos Naturales e Infraestructura N0 10, 2000.
Disminución de las reservas de petróleo y gas
La disminución de las reservas de petróleo y de gas y la ausencia de incorporación de nuevas explotaciones constituye un problema preocupante para el país, que se convertirá en importador neto de crudo y gas en pocos años. Los yacimientos en explotación ya están maduros, es decir, sus reservas se encuentran en declinación por el aumento constante de extracción de hidrocarburos y la falta de incorporación de nuevos yacimientos. Esto responde a la escasez de proyectos nuevos. Las empresas privadas sólo invierten en aquellos donde tienen la absoluta certeza de que hay petróleo o gas, y no están dispuestas a el riesgo de realizar fuertes inversiones en exploración. Se estima que las reservas comprobadas de petróleo alcanzan para siete años y las de gas, para doce.

Carbón
El carbón combustible fósil sólido formado a partir de materia orgánica de origen vegetal acumulada debajo de capas de sedimentos. Esta se fue transformando y perdiendo gradualmente su humedad hasta convertirse en una sustancia sólida, con alto contenido de carbono y, por tanto, de un alto valor energético.
Las zonas carboníferas se extienden a lo largo de la zona precordillerana y en partes en la zona cordillerana, fundamentalmente en las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. También se conocen formaciones carboníferas en Salta y Jujuy.
El yacimiento de Río Turbio
El yacimiento de carbón más importante de la Argentina es el de Río Turbio, en la provincia Santa Cruz. Este yacimiento concentra el 99% de las reservas de carbón del país.  La explotación en Río Turbio se inició en 1941 y estuvo originalmente a cargo de YPF. En 58 fue creada la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que se hizo cargo de la explotación hasta su privatización en 1994. Hasta ese momento, la producción mina era destinada al abastecimiento de las centrales termoeléctricas localizadas en Buenos Aires. Con la privatización de YCE, al igual que lo sucedido con el petróleo y el gas, produjo una gran transformación en la producción y la distribución del combustible. Actualmente la Argentina se autoabastece de carbón para la producción de electricidad y calefaccionar pero importa carbón para uso industrial.



Proceso del Petróleo 
Exploración y extracción: La exploración permite localizar nuevos yacimientos de petróleo y gas natural. Una vez identificados se realizan perforaciones en el subsuelo para confirmar la presencia de petróleo o gas y estimar si las reservas existentes justifican la explotación extracción se produce a través de pozos perforados, equipos de bombeo ,‘ equipos para separar petróleo del agua.

Transporte de materias primas: Desde las zonas de extracción el            
petróleo y el gas deben ser              
transportados hasta las refinerías   
y plantas de tratamiento del gas     
a través de redes de oleoductos, gasoductos y buques petroleros.







Procesamiento: El tratamiento del petróleo y el gas permite la obtención de productos secundarios. En las refinerías de petróleo se obtiene una amplia gama de productos como naftas, gasoil, fuel oil, querosene, etc, Una parte del petróleo se utiliza en las industrias químicas y petroquímicas que producen plásticos, cosméticos, lubricantes, etc. El procesamiento del gas se realiza en plantas separadoras donde se obtiene gas de red (para el consumo en viviendas e industrias), gas licuado para garrafas y Otros destinados a la industria petroquímica.



Distribución y Comercialización Los productos derivados del petróleo llegan al mercado a través de poliductos, camiones cisterna, tanques petroleros, barcazas, hasta los distribuidores (estaciones de servicio) o grandes consumidores (centrales térmicas, industrias, etc.). El gas se distribuye a través de redes administradas por medio de varias empresas privadas.

Productos forestales

Argentina puede duplicar su superficie de bosques implantados en 10 años y triplicar sus exportaciones de 1000 a 3000 millones de dólares, contribuyendo al mismo tiempo a la captación de carbono y otros múltiples beneficios ambientales conocidos.Así lo exponen desde la Asociación Forestal Argentina (Afoa) al celebrar el Día Forestal Mundial, alentando el manejo racional y sostenible de los bosques nativos; así como la plantación sostenible de especies maderables que aportan riquezas ambientales, sociales y económicas al país.Desde la entidad empresaria afirman que el impulso a los bosques de cultivo para proveer madera en forma sostenible es vital para quitar presión al uso de bosques nativos, para la recuperación de suelos y para mitigar los efectos del cambio climático. "La ley 25.080 de Promoción de los Bosques de Cultivo, prorrogada como 26.432, debe ser una herramienta eficaz que permita que el país aumente su superficie en al menos 1 millón de hectáreas más de bosques en los próximos 10 años", afirmó Adrián Lerer, presidente de Afoa. 


"Es Importante destacar que esta ley nos da un marco interesante pero debe estar acompañada o incorporada a una política forestal nacional", concluyó Lerer.


Argentina dispone de una superficie de 30 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,1 millón de ha. de bosques cultivados principalmente con pinos, eucaliptos, álamos y sauces. "Sobre este último 1,1 millón trabaja el 90% de la industria forestal que exporta por alrededor de 1.100 millones de dólares y da empleo a 500 mil trabajadores. El desafío 2010 en el país es completar el ordenamiento de los bosques nativos -Ley 26331- y lograr la atracción de las inversiones industriales que permitan utilizar la madera de los bosques de cultivo disponible. Esto permitiría la duplicación de la producción foresto-industrial con bienes renovables, reciclables y carbono neutral y la creación de miles de empleos en las regiones",



La selva misionera



La selva misionera está ubicada en la región nordeste del país y es la región forestal natural por excelencia. Misiones presenta magníficas condiciones ambientales y se caracteriza por ser boscosa con clima subtropical.
En la Mesopotamia se concentra el 57% de los bosques plantados del país, sobre todo pinos y eucalipto. Debido a las precipitaciones abundantes y confiables, el clima y el suelo, sostiene una tasa de crecimiento forestal muy elevada. El promedio anual de precipitaciones oscila entre 1750 y 2000 milímetros por año y sus suelos son excelentes para la forestación.
Sector celulósico-papelero
El sector celulósico-papelero es uno de los pocos sectores primarios que genera, tanto beneficios ambientales, como sociales, y es uno de los pilares de la economía misionera. Argentina cuenta con un gran potencial forestal y tiene participación en el mercado mundial con diversos productos, siendo la celulosay el papel, los productos de mayor participación.
La industria maderera procesa alrededor de 7 millones de metros cúbicos de madera en bruto por año y del total de su producción existe un importante excedente que posee excelente aptitud para la fabricación de pasta celulósica, que se destina a la elaboración de papel. Notables efectos positivos tiene el desarrollo forestal en la industria que utiliza la materia prima forestal como insumo, específicamente la industria celulósica papelera.
La producción de papel y de sus derivados creció un 25% entre 1990 y 1996. Este sector ha crecido lenta pero sostenidamente en este período; el aumento de la producción reviste gran importancia.
El consumo de papel en Argentina es de 36 kilogramos anuales por persona. El papel ha adquirido importancia en el consumo masivo y ha aumentado notablemente su demanda con objetivos de comercialización.
No existe ninguna legislación que prohiba el uso productivo de plantaciones boscosas y privadas. Los planes de inversiones de las empresas privadas se desarrollan a largo plazo, debido al extenso ciclo que tiene el producto.
Importancia de la forestación y reforestación en el sector papelero
La reforestación constituye un aspecto sumamente importante en la esfera económica del sector papelero. En las zonas explotadas se realiza la reforestación gradual por plantaciones boscosas de pinos. Para reforzar esta acción se practican también forestaciones en los terrenos vírgenes y despoblados; los costos de dicha producción forestal, debido a las condiciones naturales, no son elevados. Los precios de las tierras son bajos en la Argentina.
Los bosques cultivados son económicamente más productivos y eficientes y tecnológicamente es más simple llevar a cabo el proceso productivo. Esta condición brinda la oportunidad de realizar labores mecanizadas y automáticas, aprovechando mejor los recursos. Existen en el país proveedores de semillas y plantines de alta calidad de las especies más cultivadas y tecnológicamente disponibles para todas las tareas de implantación y manejo de bosques.
Las zonas forestales cuentan con la infraestructura de servicios, comunicaciones y transporte. El instituto nacional de tecnología agropecuaria (INTA) desarrolló mapas que brindan información precisa sobre la capacidad forestal de la región. Estos mapas son de dominio público.







La acuicultura en la Argentina

Los orígenes de la actividad en el país se remontan a finales del siglo pasado cuando el Estado nacional y las Provincias promueven la siembra de diversas especies (truchas, salmones, percas, pejerrey) con fines deportivos. Estas tareas se vieron a la vez favorecidas por la construcción de diversas estaciones de piscicultura en aguas continentales.

Comercialmente, las primeras producciones fueron de trucha en la región patagónica, de tipo artesanal y pequeños volúmenes, orientadas al mercado local.

La mayor transformación del sector ocurrió en la década del ´90, cuando la actividad experimenta su mayor crecimiento alcanzando un carácter semi-industrial. Además, se incorpora una mayor variedad de especies a la trucha que, de todas maneras, alcanza en 1993 una producción de 800 toneladas.

Ese mismo año, además, se realiza la apertura del embalse de Alicura (en la región sur) que mediante el otorgamiento de concesiones para el cultivo por parte de las provincias significó un importante impulso a la actividad. Con ese aumento de producción se expandió la comercialización a grandes centros de consumo del país y se llegó a realizar exportaciones, aunque discontinuamente.

Esa etapa experimentó, además, la concentración de la producción debida en parte a la desaparición de productores pequeños por el aumento de costos a raíz de la suba de precios de algunos insumos. Entre 1994 y 1999 la producción creció casi el 30% anual acumulado. En 2000 el crecimiento supera el 45% alcanzando el nivel récord de 1.784 toneladas; pero vuelve a caer (23,6%) al año siguiente producto de la crisis y la falta de competitividad. Luego comienza un repunte con índices mucho más modestos.

Por parte del Estado, se llevan adelante medidas de promoción y apoyo al desarrollo responsable, la diversificación productiva y el crecimiento sostenido de la actividad. En línea con el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO, la introducción de especies se encuentra regulada, así como se establecen mecanismos de control de enfermedades y se apoya la investigación y desarrollo de tecnologías referentes a especies nativas y exóticas (gobierno nacional y provinciales).
Situación actual

La acuicultura en la Argentina

En perspectiva mundial, la producción de nuestro país es sumamente marginal. La región latinoamericana en general se encuentra en crecimiento, aunque liderada por Chile -salmónidos- y Brasil –camaronicultura- (FAO, 2003).
Dentro del país, la actividad resulta una alternativa productiva de reciente desarrollo, especialmente en la década del noventa. Luego, con la crisis económica y demás condiciones adversas, la acuicultura subsistió sin ostentar crecimiento significativo. A partir del 2002 la producción comienza a repuntar.

En términos de cultivos, actualmente la mayor participación la tiene la trucha, con un 68% y luego el pacú (19%). El resto, obviamente, representa un porcentaje muy menor del total.

¿Por qué es necesario el desarrollo de la acuicultura?
El suministro de peces, mariscos y algas tradicionales del océano y aguas continentales se encuentra en disminución, debido a la pesca exagerada y la polución.
La demanda de alimentos de mar aumenta, debido al crecimiento de la población y a cuestiones que tienen que ver con el mejoramiento de la salud y la calidad de vida.
Los consumidores de todo el mundo, desean calidad y suministro a un precio adecuado y los alimentos de mar son la industria de alimentos de crecimiento más acelerado.
En estas condiciones, la única solución es la acuicultura.