sábado, 13 de noviembre de 2010

La acuicultura en la Argentina

Los orígenes de la actividad en el país se remontan a finales del siglo pasado cuando el Estado nacional y las Provincias promueven la siembra de diversas especies (truchas, salmones, percas, pejerrey) con fines deportivos. Estas tareas se vieron a la vez favorecidas por la construcción de diversas estaciones de piscicultura en aguas continentales.

Comercialmente, las primeras producciones fueron de trucha en la región patagónica, de tipo artesanal y pequeños volúmenes, orientadas al mercado local.

La mayor transformación del sector ocurrió en la década del ´90, cuando la actividad experimenta su mayor crecimiento alcanzando un carácter semi-industrial. Además, se incorpora una mayor variedad de especies a la trucha que, de todas maneras, alcanza en 1993 una producción de 800 toneladas.

Ese mismo año, además, se realiza la apertura del embalse de Alicura (en la región sur) que mediante el otorgamiento de concesiones para el cultivo por parte de las provincias significó un importante impulso a la actividad. Con ese aumento de producción se expandió la comercialización a grandes centros de consumo del país y se llegó a realizar exportaciones, aunque discontinuamente.

Esa etapa experimentó, además, la concentración de la producción debida en parte a la desaparición de productores pequeños por el aumento de costos a raíz de la suba de precios de algunos insumos. Entre 1994 y 1999 la producción creció casi el 30% anual acumulado. En 2000 el crecimiento supera el 45% alcanzando el nivel récord de 1.784 toneladas; pero vuelve a caer (23,6%) al año siguiente producto de la crisis y la falta de competitividad. Luego comienza un repunte con índices mucho más modestos.

Por parte del Estado, se llevan adelante medidas de promoción y apoyo al desarrollo responsable, la diversificación productiva y el crecimiento sostenido de la actividad. En línea con el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO, la introducción de especies se encuentra regulada, así como se establecen mecanismos de control de enfermedades y se apoya la investigación y desarrollo de tecnologías referentes a especies nativas y exóticas (gobierno nacional y provinciales).
Situación actual

La acuicultura en la Argentina

En perspectiva mundial, la producción de nuestro país es sumamente marginal. La región latinoamericana en general se encuentra en crecimiento, aunque liderada por Chile -salmónidos- y Brasil –camaronicultura- (FAO, 2003).
Dentro del país, la actividad resulta una alternativa productiva de reciente desarrollo, especialmente en la década del noventa. Luego, con la crisis económica y demás condiciones adversas, la acuicultura subsistió sin ostentar crecimiento significativo. A partir del 2002 la producción comienza a repuntar.

En términos de cultivos, actualmente la mayor participación la tiene la trucha, con un 68% y luego el pacú (19%). El resto, obviamente, representa un porcentaje muy menor del total.

¿Por qué es necesario el desarrollo de la acuicultura?
El suministro de peces, mariscos y algas tradicionales del océano y aguas continentales se encuentra en disminución, debido a la pesca exagerada y la polución.
La demanda de alimentos de mar aumenta, debido al crecimiento de la población y a cuestiones que tienen que ver con el mejoramiento de la salud y la calidad de vida.
Los consumidores de todo el mundo, desean calidad y suministro a un precio adecuado y los alimentos de mar son la industria de alimentos de crecimiento más acelerado.
En estas condiciones, la única solución es la acuicultura.

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